Potosí es una de las ciudades históricas más importantes de Bolivia y de Sudamérica. Situada a más de 4.000 metros de altitud, su desarrollo está directamente ligado al Cerro Rico, una montaña que marcó la economía del imperio español desde el siglo XVI y dejó una huella profunda en la historia global.
La ciudad fue fundada en 1545, tras el descubrimiento de grandes vetas de plata en el Cerro Rico. En pocas décadas, Potosí se convirtió en uno de los principales centros urbanos del mundo, con una población que llegó a rivalizar con las grandes ciudades europeas de la época. Desde aquí se extrajo gran parte de la plata que circuló por América, Europa y Asia, convirtiendo a Potosí en un eje clave del comercio colonial.
El trazado urbano conserva ese pasado. El centro histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, reúne iglesias coloniales, conventos, casas señoriales y edificios civiles que reflejan la riqueza generada por la minería. Entre los puntos más representativos destacan la Casa Nacional de la Moneda, uno de los museos históricos más importantes de Bolivia, y la Catedral de Potosí, situada frente a la plaza principal.
El Cerro Rico sigue siendo parte central de la vida de la ciudad. Aunque hoy la minería ya no tiene el peso económico de siglos anteriores, las cooperativas mineras continúan trabajando en la montaña, que permanece como símbolo histórico y social. La visita a las minas permite entender el sistema extractivo colonial, las condiciones de trabajo y la continuidad de la actividad minera hasta la actualidad.
La Casa de La Moneda
La Casa de la Moneda tiene sus orígenes en la época virreinal. Su construcción está directamente vinculada directamente a la extensa producción de plata del Cerro Rico, que convirtió a Potosí en un centro global de la economía colonial.
La estructura que hoy se visita se terminó de construir en 1773. Hoy funciona como repositorio nacional, museo y archivo histórico, custodiando monedas acuñadas desde la época colonial hasta el periodo republicano, además de documentos, maquinaria, artefactos y colecciones vinculadas a la historia económica y social de Bolivia.
La entrada cuesta 70 bs para extranjeros; es una visita guiada que se realiza en varios horarios tanto en español como en inglés. Si quieres hacer fotos tienes que pagar 20 bs extra.