Camino Inca
¿Has oido hablar del Camino Inca? Conocido originalmente como Qhapaq Ñan, fue una extensa red de caminos construida por el Imperio Inca para unir y administrar su territorio. Alcanzó más de *30,000 kilómetros y conectaba regiones que hoy pertenecen a Perú, Ecuador, Bolivia, Chile, Argentina y Colombia. No era un solo camino, sino un sistema organizado que atravesaba montañas, selvas y desiertos.
Esta red servía para la comunicación, el transporte de bienes, el control político y militar, y también para fines religiosos. Los mensajes viajaban gracias a los chasquis, mensajeros que corrían de posta en posta, mientras que los tambos funcionaban como puntos de descanso y almacenamiento. Todo fue construido sin ruedas ni animales de carga grandes, usando piedra, tierra compactada y puentes colgantes de fibra vegetal.
El famoso Camino Inca a Machu Picchu es solo un pequeño tramo de esta red, pero uno de los más especiales. Además de su función práctica, tenía un significado ceremonial, lo que explica la presencia de varios sitios arqueológicos a lo largo del recorrido. Hoy, caminarlo no solo es una experiencia de trekking, sino una forma directa de conocer cómo los incas conectaban su mundo.
Hoy en día es una ruta con cupo limitado diario de personas. Para hacer este trekking hay que reservarlo con semanas, incluso varios meses de antelación en temporada alta. Hay bastante gente, es obligatorio hacerlo con guía y, económicamente también es más caro que otro trekking bastante famoso: el trekking de Salkantay
Trekking Salkantay
El trekking Salkantay es una de las rutas más populares para llegar a Machu Picchu sin recorrer el Camino Inca. Destaca por sus paisajes de alta montaña, variedad de ecosistemas y mayor flexibilidad para los viajeros, ya que no requiere permisos especiales.
La ruta atraviesa zonas andinas con nevados, glaciares, lagunas y valles, siendo el punto más alto el Paso Salkantay, a unos 4,600 metros sobre el nivel del mar. El recorrido suele durar 4 días y 3 noches; pero tranquilo, no hay que llevar equipo de acampada, hay lugares para quedarse por el camino. El trekking es tiene una dificultad moderada a exigente.
A diferencia del Camino Inca, el Salkantay no se centra en sitios arqueológicos, sino en la experiencia natural y el desafío físico. Por esta razón, es ideal para quienes priorizan paisajes, menos afluencia de turistas y un entorno más abierto. El tramo final conecta con Aguas Calientes, desde donde se visita Machu Picchu por la ruta tradicional.
El Salkantay es una opción bien valorada por viajeros que buscan aventura, naturaleza y flexibilidad. El trekking es bastante sencillo de hacer por tu cuenta, los caminos están bien marcados y además puedes tener ayuda extra si te descargas el mapa en Maps.me para poder ver la ruta sin internet.
